La cerveza y el verano

No hay nada más refrescante que tomar una cerveza bien fría, al llegar a casa luego de un largo día de trabajo. Ni qué hablar cuando se disfruta en verano, en uno de los patios cerveceros de las playas de la Costa Atlántica, o a la orilla del río Paraná, en la ciudad de Rosario, en Argentina.

El auge de las cervecerías artesanales no sólo ha sorprendido a las urbes más pobladas como San Pablo y Buenos Aires, en las ciudades costeras como Mar del Plata en Argentina, Viña del Mar, en Chile y Punta del Este en Uruguay, por mencionar tres ciudades del sur de América Latina, el fenómeno no para de crecer.

Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires

La ciudad costera conocida también como «La Feliz» es el destino elegido por los argentinos para pasar sus vacaciones de verano desde hace más de cien años. A la tradicional foto con las esculturas de los lobos marinos, en las ramblas del famoso Casino Central y la tradición de comerse unos churros con dulce de leche en Manolo, frente al mar; se le suma ahora visitar los locales de cerveza artesanal de la calle Olavarría, como La Paloma Brewing Company, Cheverry y Ogham.

Además, los amantes de la cerveza tienen una actividad especial en la fábrica de cerveza Antares, en donde podrán conocer todos los detalles de su elaboración, en una visita guiada a una de sus plantas y degustar más de 20 cervezas de fabricación propia y otras variedades invitadas de la comunidad cervecera nacional.

Mar del Plata es considerada junto con El Bolsón (ciudad de la región patagónica) como los dos puntos en donde comenzó el auge de la cerveza artesanal en Argentina. La ciudad de Santa Fe no se queda atrás, con el mayor número de cervecerías artesanales de la zona Litoral. Se estima que en Argentina hay más de 1900 cervecerías artesanales.