Variedades e historia de la cerveza

La cerveza tiene su origen en el antiguo Egipto, en donde se elaboraba a partir de panes de cebada poco cocidos que se fermentaban en agua. Los hallazgos más antiguos de su existencia se ubican en lo que hoy es el territorio de Irán. A finales del siglo veinte se encontraron en Europa (Barcelona, España) ruinas arqueológicas de producción de cerveza de la época del neolítico.

Siglos después, la cerveza era producida por los celtas, que llevaron esos conocimientos a la península ibérica y a partir de Carlos I, se comenzó a popularizar en España de la mano de maestros cerveceros alemanes. Con la colonización llegaría al nuevo mundo y se convertiría en lo que es hoy en día, una de las bebidas más universales del mundo.

La cerveza en Sudamérica

En los Estados Unidos, la cerveza es un producto de primera necesidad. Incorporada a la cultura americana, compañera de partidos de béisbol, de celebraciones y comidas con amigos, la cerveza es la bebida alcohólica preferida por todas las personas en el mundo por su gran diversidad y diferentes estilos, sabores y grados alcohólicos.

Existen varios estilos de cerveza: estilo belga, alemán, argentino, británico, irlandés, italiano y hasta peruano. Hay una cerveza para cada gusto, para muchos, la Pilsen es la mejor, otros prefieren la Lager. También con el auge de las cervecerías artesanales se han incorporado sabores frutales y cereales como la quinoa o el maíz; plantas medicinales y muchos sabores más.

En los países latinoamericanos se pueden encontrar una gran variedad de marcas de cervezas que forman parte de la identidad de cada país. En Argentina podrá encontrar la cerveza Patagonia, una cerveza premium muy solicitada por sus sabores exquisitos. La popular cerveza Corona de México, o la cerveza Polar de Venezuela son sólo algunas de las marcas que han acompañado por generaciones a los latinoamericanos.